Por lo general, cualquier mensaje de principios de año siempre lleva consigo muchos ánimos para desearte lo mejor y para que tus sueños se hagan realidad.
Conmigo hoy no será así.
Me espere a escribir hasta febrero a propósito porque hoy no quiero hablar de lo mismo de siempre; “que le eches ganas”, “que cumplas tus metas”, “que te aferres a tus sueños”, “que qué estas esperando para dar el primer paso”..….
Hoy no. Sabes, ya me canse de echar porras y ver como pocos avanzan mucho y muchos no avanzan nada.
Por años me he preguntado ¿por qué?
Deseo compartirte en este Boletín de Seguimiento algo que espero te pueda servir. No quiero agobiarte con términos y teorías por lo que tratare de explicarlo en base a la praxis de tantos años. Este será uno de tres boletines sobre este tema
Despertar
Hace un poquito más de un mes, navegando con algunos participantes por el río Pescados (en los rápidos de Veracruz) me cayó el 20 de escribir sobre esto. Fue una tarde muy agradable, el río estaba como nunca lo había visto en mi vida; transparente que veías el fondo, la vegetación con un verde lleno de vida, las montañas limpias después de las lluvias, el cielo azul, el viento fresco, los grandes árboles, los gritos y risas de la gente y la emoción que brinda un evento como estos en los rápidos. Después de ayudarles a brincar al agua a 60 personas en el ejercicio del salto de 5 metros de altura, me subí a mi balsa y uno de los participantes que iba conmigo un poco mayor que yo me dijo; “Luis Jorge, me doy cuenta que verdaderamente no había vivido” dijo- “esto sólo lo había visto como para gente loca en la tele y que equivocado estaba” y con una gran sonrisa dijo-“¡que emocionante descubrir este gozo interno que es vivir!”.
Hay muchas personas que se quedan atrapadas en sus paradigmas metales y la rutina de la vida que simplemente no se dan cuenta que están verdaderamente vivas y que lo que hacen es sólo subsistir. ¿Cómo despertar esas ganas de “ser” y vivir al máximo cuando estas atrapado en tu propia mente que alimenta a un “yo-ego-yo” que dice valerse de sí mismo y que brinda satisfacción y una falsa identidad? ¿Cómo hacerte ver que tu mente no eres tú y que por más que te quiera controlar, es sólo una pequeña parte de ti que debe servirte como instrumento, no como operador? ¿Cómo explicarte que no existe la famosa “fuerza de voluntad” de la cual nos hablan desde niños y que todo lo que necesitas para tu vida siempre ha estado dentro de ti?
Un Falso Héroe
Merece la pena reconocer que la ilusión de un “yo” o “entidad-mente” separada de nuestro ser crea una falsa identidad cuya tenacidad resulta difícil de vencer. Uno se enamora de este precioso “yo” que termina por convertirse en una obsesión y el foco subjetivo de lenguaje y pensamiento de nuestra mente todos los días de nuestra vida. El ego adquiere cierto glamour como el héroe o heroína del propio drama o historia de la vida. En esto, el “yo” se convierte en ejecutor, la víctima, la causa, el destinatario responsable de toda culpa y alabanza, y en el actor principal del melodrama de la vida. Esto también requiere una defensa del “yo” y que su supervivencia se convierta en algo de suma importancia. Aquí se incluye la necesidad de tener “razón” a toda costa. La creencia en la realidad del “yo” o “entidad-mente” termina siendo equivalente a la supervivencia y a la continuidad de la existencia en sí.
En realidad, la mente no domina a nadie si no que le otorgamos el poder de controlarnos inconscientemente, se hace por instinto animal. Lo que la mente proporciona es una corriente interminable de opciones, todas ellas disfrazadas en la forma de recuerdos, fantasías, temores, conceptos, culpas, traumas, referencias, etc. Para liberarse del control de la mente, solo hay que darse cuenta de que su desfile de temas no es más que un autoservicio arbitrario de opciones que pasan a través de la pantalla de la mente.
Uno no se ve forzado a sentir resentimiento ante un recuerdo negativo si así lo decide, ni tiene por qué sumergirse en pensamientos de temor acerca del futuro, ni sentimientos buenos o malos sobre cualquier cosa. La mente sólo da opciones. La mente es como un televisor en donde uno puede elegir entre distintos canales, y no tiene por qué seguir ningún pensamiento en particular. Se puede caer en la tentación de sentir lástima por uno mismo, o de sentir enojo, o preocupación. La atracción que hay tras todas estas opciones consiste en que ofrecen una recompensa interior al “yo-ego-yo” o una satisfacción de seguridad, que es el modus operandi y la fuente de atracción de los pensamientos de la mente.
Si se rechazan estas recompensas que ofrece la mente, se descubrirá que, en todas las ocasiones, por detrás de la pantalla del pensamiento, hay un espacio silencioso de gozo pleno, libre de pensamiento. Esta es una opción que siempre está disponible; pero para experimentarla, debe ser elegida por encima del resto de opciones tentadoras que alimenta al ego.
La fuente de gozo siempre está presente, siempre está a nuestra disposición, y no depende de las circunstancias.
Solo hay dos obstáculos; 1) el ignorar u olvidar que siempre está a nuestra disposición y 2) el valorar cualquier otra cosa por encima de la paz y alegría debido al placer o recompensas “yo-ego-yo” que nos proporciona.
Como funciona esto
Por tales recompensas que nos brinda la mente, el ego se interpone entra la realidad y la mente. Su función es como la de un monitor de grabación de un equipo de alta fidelidad. El monitor de grabación vuelve a poner el programa que acaba de ser gravado una fracción de segundo antes de su reproducción. Por lo tanto, lo que la persona experimenta en su vida cotidiana, es una reposición casi instantánea de lo que el ego acaba de grabar. En este lapso instantáneo, el ego edita de inmediato el material entrante en función de su programación previa. Así la distorsión se genera de forma automática. En el monitor se ve, lo que el ego quiere que se vea en función a sus recompensas. Esta pantalla obscurece la realidad y la oculta a la conciencia de nuestro ser.
Otra de las columnas que sustentan al ego es la creencia de que “es” nuestra fuente de comprensión y supervivencia, y lo consideramos como una fuente de información acerca de nosotros mismos y del mundo que nos rodea.
En la vida practica
Cuando la gente está conmigo en los riscos para saltar al agua a 5, 8 ó 10 mt de altura, su “yo-ego-yo” está decidiendo si brinca o no al río; primero el ego les trae una película distorsionada de lo que realmente está sucediendo en ese preciso momento. Por lo general, la película del ego lo hace más alto y peligroso de lo que verdaderamente es, que la mente responde en base a su función de supervivencia acelerando nuestro ritmo cardiaco, nos hace respirar más rápido y suelta dopamina en nuestro cuerpo como señal de peligro, a la vez nos brinda en fracciones de segundo, razonamientos sobre todas las posibles opciones de peligro y nos llena de todos los recuerdos negativos que hemos acumulado en el cerebro sobre ese tema en el pasado y todo lo que pudiera suceder en el futuro. En esos momentos he visto sufrir a miles. Tomar una decisión tan sencilla como brincar (vaya, un pequeño brinco que has realizado miles de veces en tu vida) se convierte en una verdadera pesadilla para muchos. Es una decisión ente el placer y satisfacción que ofrece el “yo-ego-yo” protegiendo a una identidad, (de víctima, discapacidad, compasión, enfermedad, carácter, del pobrecito de mi, etc.) contra algo para muchos totalmente desconocido pero a la vez atractivo dentro de ti. Se le conoce como “Gozo pleno” y cuando se experimenta, rompe miles de neuro-trasmisores en el cerebro sobre el “quienes” verdaderamente somos, atrapada por el efecto “yo-ego-yo” abriendo nuevas opciones en el camino de la vida.
Antes de iniciar este trabajo hace más de 15 años, jamás me he había tirado ni siquiera de un trampolín mayor a 3 metros. Me daba pavor solo de pensar en ello. Ni me imagine que siendo tartamudo de niño y adolecente pudiera hacer lo que hago cada semana; hablar frente a mucha gente cuando mis peores pesadillas eran precisamente estas. Ni agarrar tarántulas, víboras o animales salvajes cuando era un miedoso de primera o para colmo, ni siquiera hacer lo que estoy haciendo en este preciso momento… “escribiendo”, cuando para mi “yo-ego-yo” es imposible porque soy disléxico. De cuantos momentos me hubiera perdido, de cuantas risas, sorpresas y lágrimas, lugares increíbles, de cuantos cientos de amigos, experiencias invaluables, aprendizajes impresionantes, de cuantas estrellas de mar…..
En la búsqueda
Sabes, tal vez es el momento para reflexionar y buscar ese gozo interno, buscar la verdadera esencia que conlleva a la búsqueda de nuestro “ser” que brinda paz y alegría. Esto está a un nivel mucho más elevado que sólo buscar lograr cosas cotidianas como “metas, propósitos, éxito o dinero” pero que a la vez es muy simple y fácil de lograr y que como resultado nos ayuda a lograr nuestros más profundos propósitos, metas, éxitos y mejorar en todos los aspectos de la vida. Esto no quiere decir que tengas que cambiar de trabajo, forma de pensar o que dejes tus prioridades en la vida, no. Yo te invito a que busques dentro de ti, y que parte de la esencia que todos tenemos llamada “alma” (los católicos lo hacemos invocando al Espíritu Santo) te ayude a encontrar en cada acción, en cada actividad o pensamiento cotidiano de la vida ese gozo y esa paz infinita.
Para eso no hay mejor forma que “dejarte llevar”. Debes de tener fe, si aferrarte en algo superior a nosotros. Llámale; Señor, Luz, Jesús, Dios, Jave, Amor, o como quieras según tus o no creencias. Con esto no quiero que me malinterpretes, no quiero tocar ningún tema relacionado a religión o doctrina alguna. La espiritualidad nos une mientras la religiosidad nos puede dividir.
Sólo piensa que hagas lo que hagas, pienses lo que pienses o decidas cualquier cosa, o estés en algún momento muy difícil hay algo infinitamente superior que es mucho más grande que cualquier “yo-ego-yo” dentro de ti, en ese espacio silencioso interno de gozo pleno, en el abandono de Dios, te contagiará de esa alegría y ganas de vivir al máximo.
Cuando uno descubre en las actividades cotidianas esto, no hay forma de no llenarse de gozo y satisfacción plena. He visto que aquellos(as) que actúan en base al “Amor y su abandono” tienen grandes resultados mientras que la mayoría queda atrapada en el amor al propio ego.
Al dejarme llevar he descubierto que sólo soy un joven de lento aprendizaje en un mundo lleno de maravillas, que hay mucho por hacer, y que hay que aprovechar el tiempo que se me está acabando.
Que Dios te bendiga.

























