Desde hace más de nueve años, empecé con la interesante tarea de enseñar bajo otro paradigma, incursione con entrenamientos dirigidos a mejorar el liderazgo, integración y trabajo en equipo en ambientes diferentes utilizando principalmente los ríos rápidos de Veracruz. Nunca imagine, la riqueza invaluable de aprendizajes y experiencias que adquiriría y del cómo este tipo de procesos, nos servirían a cientos de personas a forjar el carácter y liberar la grandeza del espíritu humano.
Hablar sobre la enseñanza de los ríos, es narrar un libro interminable. Hay tanto que contar, ya escribiré algún día un libro sobre las increíbles experiencias de cada laboratorio humano que he dirigido, al introducir este tipo de aprendizaje en México. Por el momento, decidí tomar sólo algunos elementos que nos ayuden a enfocar nuevas oportunidades para nuestro crecimiento.
El entrenamiento
Emoción, trabajo en equipo, angustia, alegría, miedo, diversión, aprendizaje, lágrimas y adrenalina en su máxima expresión son elementos que conforma cada participante que acude conmigo a este entrenamiento. Siempre llegan buscando algo que mejorar –tal vez bajo un marco muy empresarial– nunca se imaginan lo que verdaderamente descubrirán y se llevarán. El cuadro del entrenamiento; una vasta naturaleza alejada de la civilización. ¿Las habitaciones? tiendas de campaña gigantes con cuatro camas, cada una de ellas cubiertas por una tela mosquitero, una mesa al centro, una pequeña lámpara y un bote de agua. ¿Los baños? al final del campamento que al caminar, es fácil apreciar los mangos que caen de los árboles, así como el ruido tan peculiar del lugar; pájaros cantando, las repentinas lluvias, el sonido de insectos… una aventura estilo Indiana Jones.
En la introducción del evento se hacen notar las altas expectativas que tienen los grupos sobre dicha experiencia. En sus mentes noto la constante inquietud; “¡Tendremos tres descensos!, ¡No sé qué estoy haciendo aquí!,¡No se nadar! ¿Qué pasará si no puedo en medio de una ola?,¡Habrá que brincar y le tengo terror a las alturas!……..”Empezamos con mucha atención y entusiasmo, aunque en el ambiente se respira cierta tensión, y es que tres descensos en los ríos rápidos con aguas medias-altas, no es algo fácil de visualizar para muchos de los participantes en ese momento.
Después de algunas horas de trabajo con todo el grupo en mi salón; una carpa militar gigante en medio de enormes árboles de mango, les damos una plática con todas las indicaciones que deberán de realizar en el río, así como las normas de seguridad en caso de caer de la balsa. Surgen muchas preguntas y comentarios aunque que por lo general, olvidan las indicaciones rápidamente, ya que a la hora de navegar por el río, hacen todo menos lo que se les enseñó.
Tocando el agua
Una vez que les entregamos los cascos y chalecos salvavidas, salimos al primer descenso de río, en donde para empezar, realizamos un ejercicio de trabajo en equipo para quitarles un poco la tensión. El primer reto es desvoltear la balsa que esta en medio del río (en lo hondo) y subir a todos sus compañeros en el menor tiempo posible. Algunos nadan con vigor, otros se quedan atascados en la orilla por el lodo, otros tiemblan por el agua fría y algo más. Siempre hay alguno que otro despistado que no se mueve a la señal. La conclusión; la perdida de algunos tenis, anillos de matrimonio hundidos en las profundidades, alguien que se hace pato, un raspado y un equipo ganador.
Primera experiencia
Ya acomodados en sus balsas para recibir indicaciones de sus respectivos guías, –rodeados de un amplio cañón con enormes árboles y exuberante vegetación semitropical–, empezamos nuestra aventura. Después de algunas falsas risas de arranque llegamos al primer rápido, en donde el nervio, la turbulencia y el ruido del agua, les cambia el semblante rápidamente por la angustia, gritando y brincando de un lugar a otro, menos haciendo lo que se les pide; remar. En esos momentos no le hacen caso a su guía y cada quien rema como cree o puede, –eso, si meten el remo al agua ya que muchos mueven el remo pero nunca tocan el agua, –reflejándose, en una que otra caída o en un difícil y doloroso descenso. Lo malo, es que por el error de algún tripulante, “todos los demás la llevan”.
En el rafting, todos los miembros son importantes, todos son indispensables, si algún elemento no hace bien su trabajo, la balsa toma un curso equivocado provocando caídas, volteadas o estancadas
Los guías sabemos que no hay peligro por el momento y nos ayudamos a rescatar a los caídos o a las balsas atoradas de entre las piedras. Después de los primeros rápidos suceden dos cosas; 1) los tripulantes comprenden que necesitan hacerle caso a su guía y que él no podrá sólo con el trabajo y la otra 2) es que tienen un líder que sabe qué hacer y tendrán que confiar en sus próximas indicaciones.
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Empiezan los desafíos
“Izquierda atrás; Adelante con fuerza; Derecha atrás; Derecha; dije: Derechaatrás; atrás; al piso; ¡A-L P-I-S-O! ¡SujetenseeEEE!” …son algunas de las indicaciones que los guías efectúan para salir avante de las corrientes. Después de una hora de camino y uno que otro moretón, los participantes se relajan y empiezan a cantar, inventando porras y bromear entre unos y otros. Surgen los nombres de equipos; “pelones”, “amarillos”, “poca madre”, “pericos”…… cuando menos lo esperan, sube la adrenalina al presenciar como algunos van cayendo repentinamente disparados como pelotas, al rebotar sobre piedras o por algunas olas engañosas que atravesamos. Es cuando pasan de la “tensión” a la “relajación y el descuido”. El río no ha terminado y hay mucho por seguir. El guía va constantemente verificando el recorrido y buscando la seguridad del grupo. Además, como si fuera poco, empiezo a realizar algunos fuertes ejercicios sin previo aviso, como el bajar a todos los participantes y alejarnos con las balsas vacías a 3 kilómetros de distancia. O como cuando los participantes tendrán que pasar su primer rápido sin balsa, en donde será necesario poner en práctica todos los consejos que les hemos dado para poder pasar en “body surf”, es decir, en la posición del “perfecto nadador”. Aquí no hay para atrás, todos deben realizarlo aunque no sepan nadar…. Sé que allí aprenden.
Martha Morales |
Más aprendizajes
No dejo de sorprenderme, de la velocidad con la que aprendemos y nos adaptamos a las situaciones. En los ríos, realizo muchas prácticas interesantes que se van dando dependiendo de la naturaleza y circunstancias, como en determinado momento, a mi señal, todos los guías –incluyéndome– nos lanzamos al agua dejando las basas sin guías y sucede, justo antes de entrar a un rápido. Es tan sorpresivo, que por lo general el más gritón o musculoso toma el mando. Si vieran como cruzan ese rápido –es para ahogarte de risa–, unos se pone a girar tan fuerte que llegan como batidora mecánica, otros pasan de espaldas y otros pegan tanto en las piedras que llegan las balsas vacías.
Abandonos, brincos de diversos riscos, competencias, body surf, cambio de mandos, al agua patos, salto de puentes, risas, gritos, cantos, en fin. Son muchas las experiencias y situaciones que se van presentando en cada entrenamiento, que lo valioso que aprenden de liderazgo, integración y trabajo en equipo, es poco, comparado con las inolvidables experiencias que les ayudarán a forjar y mejorar la calidad de sus vidas.
En resumen
1) El primer aprendizaje es simple. “Hazle caso al guía y rema sólo cuando se te indique”
2) “No por ser el más grande o musculoso puedes ser el guía”.El líder tiene una misión totalmente diferente y a la vez complementaria para llevar el rumbo de todos, que ha veces, no lo comprendemos y pensamos que tiene que hacer lo mismo que los demás.
3) Para trabajar en equipo,no importa si eres “estrellita” o no. En el caso de rafting; el valor es “remar”, y hay que hacerlo bien, no cuando se quiera o como se quiera, sino cuando se nos indique y que sea “útil” para todos.
4) “El egocentrismo no funciona, no te aporta, no te hace crecer y te aleja de todo”. Para crecer es necesario aportar, ayudar y hacer crecer a los que te rodean. Te has puesto a pensar, si trabajas, ¿por qué te pagan? No ha de ser por tu linda cara o sonrisa –bueno, sólo sí trabajas como modelo–. Piensa; ¿cuál será el verdadero valor agregado que aportas a la sociedad? ¿Qué das? ¿Qué ofreces? ¿Cómo mejoras la vida de los demás?
5) “El líder siempre va al final”no al principio como muchos creen. Su función es servir y serle útil a los más necesitados o rezagados. Él, propone la trayectoria y a la vez cuida el rumbo visualizando el horizonte.
6) “Utilidad”si analizas la palabra, tiene dos significados; 1) el remanente de los ingresos menos gastos. 2) producto final de tu trabajo u ocupación; los beneficios que otorgas; o el valor agregado que propicia tu actividad. Si algo tienes que tener muy presente en lo que resta del año, no es que tanto o duro remes, –eso no produce utilidad– sino lo útil que podrá ser tu remada para los demás.
7) “Como en los negocios, los ríos no son un juego”. El mismo confiar y relajarse, te tumba. Para tener éxito en tu vida personal o profesional, no debes quitar tu atención por ningún momento, ya que cuando menos lo esperas, como en las balsas, puede ocasionarte un rebote, metiéndote en líos fácilmente. “hay que enfocar siempre”
8.) Aprendizaje continuo “siempre aprenderás cuando menos lo esperas”. Como lo he comentado en muchas ocasiones, una de mis sólidas creencias es pensar que “todo es por algo perfectamente perfecto”. El aprendizaje en este tipo de medios naturales es sorprendente y los que me han acompañado lo saben. Si llueve, pues que llueva y aprenderemos algo. Que si se caen de la balsa, pues que se caiga, ya después surgirán las anécdotas y procesos de cambio con ello. Que si le tiene terror a las alturas y se quedó atorado o atorada en medio de un gran barranco a rapel, ¿por qué le paso a él o ella? No sé, pero comprendo que luego surge un proceso increíble de cambio positivo. Si no saben nadar, no se mueren, jamás hemos tenido un accidente y por supuesto que llevo a los mejores guías del país. Ya se le abrirá la puerta de la posibilidad y una esperanza de mejorar en la vida.
9) “El cause del río nunca es el mismo” como en la vida, de lo único que estamos seguros, es del que el cambio surgirá. “jamás podrás pisar dos veces el mismo río, jamás”
10) Uno de los aprendizajes más importantes, ha sido el saber utilizar esa fuerza de la naturaleza como analogía para buscar balancear nuestra vida y encontrar el “flujo” en donde todo se da y tiene sentido; física, mental y espiritualmente. Todo bajo una misma armonía, todo bajo una misma celebración de vida.
El ruido de las olas, las garzas volando en un rojizo atardecer, lágrimas y risas, los bellos paisajes y sembradíos, los agradecimientos que surgen del corazón, la ola gigante de la bruja blanca (nombre del rápido más difícil del recorrido), la deliciosa comida, la orquesta de ronquidos nocturnos, los momentos de reflexión en las frescas mañanas, las carcajadas en las noches de aficionados, las cartas enviadas de agradecimiento narrando sus cambios….Sabes, le doy gracias a Dios y a todos ustedes que me han acompañado, por darme esa oportunidad que me han brindado, de sentir la esencia y verdadero espíritu de éste camino que compartimos llamado vida.
Siente la fuerza del río correr por tu sangre
Arroja tu estrella de mar….
Luis Jorge Martínez
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