Entre tantos ejercicios que realizamos cada verano en el Seminario Eximius, en los ríos Rápidos de Veracruz, uno de muchísimo reto “mental”, es el cruzar un charco lleno de lodo con una cuerda y caer del otro lado sin ensuciarte. Entre más personas queden en el recuadro al final del charco “llamado la Isla”, más puntuación logrará el equipo. Es interesantísimo ver como nuestro cerebro crea un “obstáculo” enorme cuando la verdad el realizarlo es muy simple. Muchos dirían que depende de la fuerza, altura, peso o condición física de cada persona pero no es así, es mas hemos realizado el mismo ejercicio sin el charco y lo sorprendente es ver como todos, sin excepción pasan a la Isla.
Cuídate.-
Luis Jorge Martínez
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