Por lo general, el aprendizaje, surge en momentos y lugares inesperados y en esta ocasión no fue la excepción, incluso fue muy alejado y diferente a lo que hago normalmente en mi trabajo.
La semana pasada, mi familia y yo salimos de vacaciones junto con otras tres familias, a uno de los lugares en donde realizo varias veces al año seminarios y eventos, una de mis “oficinas” preferidas, pero era la primera vez que iba de diversión y acompañado de toda mi familia, nos fuimos a los Ríos Rápidos de Veracruz.
Éramos 22, la mayoría entre 16 a 23 años. Rentamos un autobús, saliendo de Monterrey y aprovechando la ruta de carreteras por el Golfo, nos quedamos un día en Poza Rica, Veracruz para visitar las ruinas arqueológicas del Tajín. Que lugar tan majestuoso e increíble. Conozco muchas ruinas prehispánicas pero estas son unas de las que más me han gustado, son únicas en su género.
Ya me habían recomendado previamente a un guía muy especial al cual contraté con tiempo, (su nombre es Fernando Cruz, su cel es 045 (784) 888-2264, por si algún día vas, y no creas que me da comisión, aunque debería de cobrarle con la publicidad que le hago…jeje ..), la verdad vale la pena contratar a alguien ameno y conocedor del tema ya que no es fácil mantener la atención de 14 adolescentes por más de 3 horas viendo piedras y edificios viejos.
Que aprendí del Tajín;
- Los verdaderos descubrimientos en el lugar, se realizaron hace apenas 16 años.
- La ciudad tiene una extensión enorme. Tiene como un 70% sin rehabilitar todavía, por lo que la hace una de las ciudades más grandes de la América prehispánica.
- Los pobladores morían jóvenes, no pasaba de los 43 años en promedio.
- Tenían 17 canchas de juego de pelota con una modalidad diferente a las Mayas o Aztecas, ya que ellos utilizaban una pelota de caucho de 3 kilos bañada en petróleo que encendían, y se la pasaban de uno a otro (como bolibol) sin que tocara el piso.
- El sacrificio era todo un honor y el ganador en el juego era el sacrificado, ya que ello representaba el privilegio de ir directo al cielo. Como nosotros con los mártires en el catolicismo.
- Aprendí que hay que sacarle el mejor provecho a lo que tienes y desarrollar con ello ventajas competitivas (que muchas veces ni cuenta nos damos que las tenemos o simplemente no lo apreciamos) como lo hacían ellos en sus trueques con otros pueblos sacando ventajas con su producto único y especial, la vainilla.
- Descubrí el gran interés que le surgió a Sylvia, mi esposa de todo esto. Tengo desde hace años libros, revistas, cientos de fotos del tema arqueológico en las que he participado y nunca se había interesado. Desde ahora la voy a llevar conmigo cada vez que se pueda, a esas expediciones arqueológicas que realizo de vez en cuando en las selvas Mexicanas.
- Aprendí que nuestros antepasados “Soñaban en Grande” al construir ciudades tan especiales y majestuosas como esta.
“Para hacerlo realidad, alguien tuvo que haberlo imaginado primero”
Que lastima que por su lejanía y al no contar con aeropuertos e infraestructura, el Tajín esta muy limitado a visitantes siendo un gran patrimonio universal.
Después de ver a los voladores de Papantla y comer una rica cecina con enchiladas potosinas, nos dirigimos al campamento Cotlamani en Jalcomulco Veracruz (sede de todos mis eventos de rápidos desde años. Ver link; www.cotlamani.com)
Una vez acomodados y ya en la noche, realizamos un temazcal muy especial (baño de vapor ancestral indígena que se realiza en un lugar que es como en un igloo de adobe). Después de vivir esto por años como uno más de los participantes, decidí prepararme y ser yo el que realizaría el ritual. Me lleve mi flauta transversal y aparte, compré unas flautitas de caña y un tambor a los voladores de Papantla en el Tajín sin que casi nadie se diera cuenta, y ya, en la oscuridad, con las piedras volcánicas candentes, en el inicio del ritual, Hugo –el asistente del lugar– me pasó los instrumentos sin que nadie se diera cuenta, y al iniciar y escuchar inesperadamente todos los sonidos de la música que producía estilo prehispánico, los fui transportando a lo profundo y mágico de esto.
En rituales como estos, ya con el agradable vapor caliente, la oscuridad, el rico aroma de las hierbas medicinales con las que se mojan las piedras, la música de las flautas y el retumbar del tambor y otros sonidos especiales, por lo general la gente abre su mente, su corazón y se comentan cosas muy bonitas y profundas. Se escuchan agradecimientos, perdones, buenos deseos, se habla de amor, de la vida, se bendice y agradece a Dios, se vive el aquí y ahora y se convierte en uno de esos momentos que llamo “mágicos” que hay que guardar en el corazón y no olvidar. Para mi ha sido la experiencia de Temazcal, más bonita que he tenido en mi vida al tener a mi familia y amigos como compañía.
Al siguiente día nos fuimos a realizar rafting en el famoso río Pescados. Nos tocó un día increíble, con calor, sol y el color del agua como pocas veces lo he visto, tan claro que se veía el fondo del río.
Esta ha sido la primera vez que voy a los rápidos de vacaciones, y navegar por el río en la balsa con mi familia y junto a Memo Ruiz, mi amigo y guía profesional que me ha acompañado por casi 15 años en los eventos que realizo de retos y outdoors, la verdad fue toda una bendición. Creo que repetí como 100 veces ¡Que bonito día! no sin antes agradecer cada vez a Dios de esta oportunidad de convivencia, de gozo y a la vez, de hacer lo que más me gusta, la aventura y adrenalina.
Me sorprendió aprender algo que no esperaba. A Sylvia, (que tenía más de 12 años de no ir a Veracruz) le dio una risa contagiosa que nunca se la había escuchado. Era una risa de entre nervios y diversión. Al momento de voltearnos en la balsa, – bueno lo hice adrede pero ella no lo sabía–, se atacó tanto de risa que era difícil subirla a la balsa, y al momento de realizar un brinco en una piedra de 6 mts de altura, se puso tan nerviosa, que le entró ese ataque de risa contagiosa y no se quería aventar. Desde que nos conocimos, la aventada y aventurada siempre había sido ella, no yo, y ahora ella era la que tenía miedo ¿Desde cuando?…… Finalmente todos brincamos y fue muy divertido.
Realizamos diversas tirolesas, rápeles gigantes, también lo más difícil de Jalcomulco que es la vía ferrata con el ermitaño del pueblo (ver link http://www.youtube.com/watch?v=CIxU7qEWrYw), vivir la hospitalidad del Campamento Coltamani que te hace sentir en casa, comer elotes asados, visitamos el museo de Antropología de Xalapa, (el cual recomiendo ampliamente. Ver link: www.uv.mx/max/ ), visitas a pueblos como Xico y Coatepec, no sin antes comer en el Restaurat Tío Yeyo de dicho pueblo un Chipachole de camarón (es como un caldo de tomate pero más espeso con chile de árbol) y
una Trucha al limón…. (Mhmm estaba buenísima y ya se me antojo de nuevo, si vas a Coatepec, está a una cuadra de la plaza principal a mano derecha de la Iglesia viéndola de frente), todo esto fue intenso y a la vez divertido, bueno creo que después de tanta acción, el museo a los jóvenes no les gusto.
Terminamos con una cena muy especial todos vestidos para lo ocasión, bailando y cantando al ritmo de los tambores de la batucada, junto a una gran fogata, algunos descalzos en la arena, risas, uvas, aplausos, chistes, ritmos de bailes, bajo la luz de la luna llena, juntos, brindando por un nuevo año, celebrando por el inicio de una nueva década.
Que importante es darse un pequeño tiempo y espacio para pasarlo en familia. Lo poquito o mucho que tienes, no importa, con lo que hay, con lo que tienes a tu alrededor es más que suficiente, es más, con las cosas más comunes que pueden ser para tí – como mi oficina de Veracruz – , son extraordinarias para los demás. No tienes que gastar una fortuna ni ir a lugares extravagantes o remotos para apreciar lo más valioso que esta junto a tí; una tribu muy especial, tus seres queridos, tu tribu, un tesoro que llamamos familia.
Tenía años de no hacer algo diferente en las vacaciones y estas fueron, una de las mejores vacaciones que he pasado con mi familia junto con la excelente compañía de tres amigos que se aventuraron y nos acompañaron con sus familias.
Te deseo que esta próxima semana la vivas al máximo












Enero 17th, 2010 at 11:04 pm
Luis Jorge gracias a ti y al fantastico entrenamiento del cual tuve la dicha de formar parte, vivo sorprendiendome dia con dia de las cosas maravillosas que tiene la vida. A mis 46 anos me doy cuenta de que el mundo es totalmete diferente a como lo estaba viendo y creeme, me encanta la idea de un nuevo dia por que estoy segura que en el encontrare cosas nuevas y maravillosas.
Gracias Luis Jorge por entrar en mi vida y gracias Dios por permitirlo.
UN ABAZO CON TODO CARINO, BLANCA
Enero 22nd, 2010 at 6:46 pm
jorge.hace un año perdi mi empleo gracias al curso que asiti con anterioridad me ayudo ha ser mejor persona a ver la vida diferente a pesar de la problematica de la falta de empleo.gracias a dios ya cuento con el.
saludos.
Enero 24th, 2010 at 4:00 am
Hola Jorge Luis de verdad te felicito por tu habilidad para hacerme llegar toda la magia de informacion q envias estoy fascinada de enterarme y vivir junto a ti todas esas experiencias desde tu participacion en Maracaibo comencé a ver muchas cosas diferentes, sobre todo me ayudaste a focalizar y vencer el miedo y a descubrir algo bueno en cada acontecimiento que emprendo o vivo. De corazón que Dios te bendiga y te de mucha salud para seguir llevando por el mundo tanta energía y Liderazgo y tantas ganas de echarle pichón a la vida gracias por escribirme besitos desde mi país hermoso Venezuela.