Mis experiencias- Semana 08
En estas últimas semanas, se me ha ido el tiempo volando al estar tan ocupado realizando la presentación del nuevo programa de trabajo MI5, que es un proceso de innovación y mejora continua para las empresas que ya te platicaré después, así como creando los nuevos ejercicios y reafirmando otros para el seminario EXCELENCIA II que voy a impartir en Mazatlán la próxima semana.
Esta semana realizando todo esto, me quedé impactado cuando le pregunté a mi mujer y a una de mis hijas sobre si se acordaban del ejercicio “el viaje” que sólo hago en dicho seminario y que tengo mucho tiempo de no hacer. Es un ejercicio que inventé hace muchos años en donde abres a una puerta obscura que no sabías que existía dentro de tu mente y te encuentras un lugar maravilloso e inimaginable, lleno de colores brillantes, de un esplendor nunca antes visto, de luz, lleno de paz y que siempre ha estado dentro de ti pero que no te habías dado el permiso de entrar anteriormente. Las dos por separado me dijeron lo mismo; “cómo olvidarlo, si me acuerdo hasta de como iba vestida dentro del viaje en mi mente”. Con Silvia habían pasado 15 años y con Mariana 9. ¿Cómo se acordaban? me pregunte, ¿Cómo una experiencia de amor como ésta, quedaba marcada por tanto tiempo? ¿Cómo puede impactar algo tan sencillo en la vida de una persona? Mariana me recordó que ese ejercicio se lo había hecho antes de una competencia de patinaje en hielo en México, que por cierto ganó en esa ocasión el campeonato nacional. Me comentó que la inspiró para patinar como nunca en la competencia y que cada vez que lo necesita, regresa a ese lugar dentro de ella lleno de paz y tranquilidad.



















